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Valle Azul celebró los 80 años de historia de su escuela

Valle Azul – El pasado 16 de junio la escuela primaria Nº 143 «Ángel Vicente Peñaloza» de Valle Azul cumplió 80 años, sus “bodas de roble”. Por este motivo toda la comunidad azuleña celebró, se emocionó y se reencontró en este nuevo aniversario en el marco del acto que se realizó durante la mañana del último viernes.

Desde minutos después de las 10 horas la emoción se hizo presente al momento en que se revivieron viejas historias y afloraron varias lágrimas propias de una institución que día a día deja su huella y que en la actualidad se refleja en cada logro de esta gran comunidad.

El acto contó con la presencia de los vecinos, autoridades locales y representantes de Educación. El logo y la canción de la escuela, fueron algunos momentos vívidos durante ese día, como así también el descubrimiento de un árbol de roble, modo representativo de ilustrar los 80 años de la institución.

Por ser una localidad pequeña, en Valle Azul la escuela sigue siendo el principal punto de encuentro de la comunidad. Por ello, cada acto, cada fiesta, se vive de una manera que resulta difícil vivirla en otro lugar, principalmente, por el amor que existe por la escuela. “En ella, no sos ‘La seño’, sos ‘la maestra’ y lo digo con orgullo y emoción, porque hay sentimientos, cariño, respeto por el otro que está frente a vos”, comentó previo a los festejos la directora Sandra  Hernández.

La dire agregó que para los que forman parte de esta institución, llegar a este aniversario representa momentos, historias, recuerdos y, sobre todo, el orgullo de formar parte de una comunidad representativa del pueblo. “Con Nadia Fuentes (la vicedirectora), mi compañera de equipo, planificamos este día con mucha ilusión”, indicó la mujer a LCRegina.

En diálogo con este medio también se hizo mención a las distancias y a las desventajas que tienen los alumnos de Valle Azul respecto a quienes se encuentran en otras localidades del Valle. “No es fácil ir a Valle Azul. No por los chicos, sino por los tiempos, te vas 6:30 de la mañana y regresás a tu casa a las 18:00 horas, eso, si vivís  en el este de Regina, pero si te toca vivir en el oeste seguramente y, si el camino lo permite, regreses cerca de las 19. No es fácil, pero lo compensan los niños/as, la calidez de la gente del pueblo. Por ello, es que hacemos todo, aún lo imposible lo transformamos en posible.  Tenemos muchos proyectos e intentamos con ellos no sólo que nuestros niños aprendan sino que vivencien y compartan otras realidades”, señaló.

 

UN REPASO POR LA HISTORIA

 

Una de las primeras escuelas primarias del departamento “El Cuy” provincia de Río Negro, fue la N° 143 que dio sus primeros pasos en el año 1939. Según entrevistas realizada a ex-alumnas y lo expresado en el libro: “De la China a Valle Azul” de Luis Cerutti, ese año llegó el joven maestro Roberto Félix Cerutti con su esposa y su bebé de 6 meses. En adelante él iba a ser el único docente  y  director para esa escuela de modalidad única, situada en una isla de Julián Romero.

Actualmente esa isla no existe. La escuela funcionaba  en una humilde casa de adobe y   también servía  como  vivienda del maestro. A pesar de las  dificultades y carencias que se vivían  en esa época se podía conseguir la visita de un médico que venía periódicamente a ver a los alumnos, es por ellos que  se descubrió  que la mayoría de los alumnos sufrían de bocio (enfermedad causada probablemente por beber agua directa del río).

En ese tiempo muy cerca del río, en el lote 7, había una casa abandonada que los lugareños llamaban “El “Chalet”. Inmediatamente se gestionó su donación para que fuese utilizada como escuela y vivienda, así fue como aproximadamente en el año 1943 se traslada a esa segunda sede  funcionando hasta el año 1955.

En  el año 1950 se conformó una comisión cooperadora que trabajó organizando eventos para recaudar fondos que  ayudarían a la escuela. En ese momento ya se pensaba que era necesario trasladar la institución a un nuevo edificio, más cercano al asentamiento de población que se estaba formando en el  lote 6.

Este traslado finalmente se realiza en el año 1955 a un edificio con dos aulas, galería, casa para el docente que es reconocido como “La escuela de Yanquileo”, por pertenecer a este Señor actualmente. En este emplazamiento, la escuela tenía  dos turnos, con grados fusionados  en el turno mañana y de primero a tercero en el turno  tarde.

Según el Señor Abdón Barrera, uno de los primeros directores de esta sede, llegó a tener 100 alumnos. Fue en este establecimiento y en el año 1973 que se realiza una gran celebración con la presencia de pobladores locales y regionales junto a autoridades provinciales, el señor  gobernador Mario Franco;  el gobernador de La Rioja: el Señor Carlos Saúl Menem y el párroco César Rondini. En esta oportunidad, adopta su padrinazgo el Gobierno de La Rioja, por lo que su nombre será Ángel Vicente Peñaloza en honor al reconocido caudillo riojano.

Desde 1980 se cuenta con un confortable edificio propio. Actualmente y luego de varias ampliaciones, tiene ocho aulas, un laboratorio, biblioteca, secretaría, dirección, sala de maestros, un amplio patio y un S.U.M donde se brinda el servicio del comedor, se ofrece espaciamiento a los chicos, realizan educación física y actividades relacionada a los talleres y en donde se realizan  actos y celebraciones escolares de instituciones locales o de vecinos de Valle Azul. En el aniversario N° 75 la comunidad educativa recibió la grata noticia que pasaría al formato Jornada Completa. Cuenta además con dos salas anexas  de nivel inicial que en el año 2017 fueron bautizadas como jardín “Sonrisas enredadas”.

Actualmente asisten 163 alumnos/as de ambos niveles y tiene un plantel de treinta y dos personas entre Docentes, y  Personal de Servicios de apoyo.

En el año 2012  desde la escuela y, teniendo en cuenta el  proyecto institucional “Tiempo de Patria” en el  marco del bicentenario de la creación de la bandera, surge  “Manos unidas a un trozo de cielo” con él, la comunidad se propuso crear la bandera más larga de la provincia y soñó con lograr  en el año 2016  al  cumplirse el bicentenario de la independencia que retorne al lugar que la vio nacer.

Luego de pasar por miles de manos de localidades del Valle, en el mes de junio de ese año la bandera retorna a la escuela y es recibida con los honores y el respeto que merecen nuestros símbolos patrios.

Luego de un emotivo acto cada trozo de bandera vistió para el bicentenario de la independencia las casas del pueblo acompañando otro acontecimiento que surge dentro del mismo proyecto, la creación de “La escultura del bicentenario”, mapa de nuestra nación realizado desde la institución íntegramente con material reciclado y como regalo a esos 200 años tan significativos para cada uno de los Argentinos. Escultura que hoy es postal de Valle Azul  para quienes se acercan a fotografiarse en ella.