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“No hubo mala intención ni campaña sucia”

Así lo manifestó la contadora municipal Claudia Nelli ante los concejales por el tema combustible. Sobre el tema y en la misma sesión el presidente del Concejo, José Rayó, dijo: “Es completamente injustificado que informen después de tres o cuatro meses”

 

Villa Regina – La contadora municipal Claudia Nelli estuvo en la ante última sesión del Concejo Deliberante de Regina para brindar su informe sobre el tema combustible. Recordemos que hace unas semanas se viralizó una denuncia por redes sociales que daba cuenta de un faltante de combustible en el pañol municipal.

A partir de esta situación desde el municipio se informó que “no se trata de un robo de combustible sino de una falla en la medición y lectura de la cisterna y el surtidor y, en menor medida, de pérdida y desperdicio por mal funcionamiento de los mismos”.

Además el bloque de Juntos Somos Río Negro solicitó la presencia de la contadora municipal por este mismo tema. Nelli manifestó que “no hubo mala intención ni campaña sucia” y que “a mí quién sea el intendente de Villa Regina me atañe como ciudadana y no como contadora de la municipalidad. Si es Daga o quien sea, lo que me interesa es que sea un buen intendente”.

Detalló cómo surgió y se dio la investigación. “A veces en el cierre del ejercicio mensual encontramos saldos negativos debido a la gran inflación que produce que algunas partidas que fueron presupuestadas en su momento no estén acordes o no alcance”, explicó Nelli.

Agregó que “una de las que tenía problemas era la de combustible que no alcanzaba, entonces se armó el decreto donde se pedía un aumento de presupuesto. Nos pareció que era necesario tener la imputación de en qué se había gastado el combustible para explicarlo pero nos encontramos con que teníamos facturas hasta marzo con la justificación de cómo se fue consumiendo”.

“Las facturas de las que hablamos que son fundamentalmente las de la cisterna es combustible que se compra en forma adelantada. Se compran 6.000 litros aproximadamente, en algunos períodos cada 15 días, en otros es más, dependiendo de la época del año”, precisó.

Señaló que “después de un período nos mandan desde Obras Públicas un informe que surge de un libro rubricado que lleva el jefe del pañol con la justificación de en qué fecha entró, a qué sector se lo entregó y a qué partida hay que imputarlo. La factura del mes 3 está respaldada con comprobantes de salida de combustible del mes 7 aproximadamente. Me llamó la atención, hablé con la directora de Hacienda, con la gente del pañol, hicimos una reunión en Obras Públicas con la idea de esclarecer esto. Queríamos saber si había un problema de imputación, si estaban corridos los días, si había llegado mal la información, por qué había llegado con tanto retraso”.

“La idea era verificar qué había pasado y solucionar los errores. En Obras Públicas nos dieron a conocer el informe del profesional de Seguridad e Higiene Gustavo Morel de pérdidas de combustible que surgían de la cisterna misma y de la falta de seguridad que había en el surtidor. Aparentemente se estaban perdiendo 480 litros por cada 6.000 que se compraban, lo que era una cantidad significativa”, detalló.

“Estos fueron los hechos” dijo Nelli y agregó: “En el medio pedí consejo al fiscal municipal, quien me recomendó que lo hablara con el intendente, que le llevara una nota escrita en mano y que como no había una investigación al respecto lo hiciera en forma particular para que no trascendiera de la forma en la que trascendió”.

“Pedí audiencia con el intendente, quien no estaba en la localidad y en el medio salió la información muy distorsionada porque se hablaba de 700.000 litros que se habían perdido.  Me hubiera gustado una información técnica, detallada, y si había un faltante de combustible por una causa que no pudiéramos atribuir que se siguieran los pasos que seguramente se van a dar a partir de ahora y nada más. Le corrí vista al fiscal, como corresponde, el fiscal corrió vista al intendente y al Tribunal de Cuentas, pidiéndole la intervención en función de uno de los artículos de la Carta Orgánica. En eso estamos”, indicó.

Finalmente la contadora municipal sostuvo: “¿Por qué no me satisfizo la información? Primero, porque me llegó gracias a ustedes y no por el intendente, que es quien me tendría que haber contestado. Quiero que se profundice, veo que en el momento que se cambió el surtidor, aproximadamente en febrero de 2017, no se hizo la corrección de la pérdida, nadie la asumió. El Tribunal establecerá si hay responsables o no”.

 

 

Rayó: “Es completamente injustificado que informen después de tres o cuatro meses”

 

 

Tras la exposición de la contadora municipal y de algunas consultas de los concejales, el presidente del Concejo Deliberante José Rayó hizo uso de la palabra. “Fui secretario de Hacienda y Obras Públicas en el período 2003-2007 con el contador Carlos Peralta y una de las primeras cosas que hice fue ver el combustible que gastaba el municipio en ese momento. Se usaba el sistema de darle a cada chofer de camión regador y de máquina un vale de combustible con el que iba a cargar a la YPF”, indicó.

Precisó que “en ese momento se regaban 113 kilómetros en Regina, amén del trabajo que hacían las motoniveladoras, palas cargadoras. El estudio me indicaba que se estaba gastando combustible en forma excesiva. Entonces llamé al proveedor y le dije que era importante que le echara la máquina o al camión el combustible que indicaba el vale”.

“Fue allí que le solicité que colocara un tanque de combustible en Obras Públicas y un surtidor y yo me iba a encargar de controlar. A las 48 horas había un tanque de 5.000 litros y un surtidor, puse una persona encargada que era la única que podía despachar combustible en el municipio y a los camiones regadores y a las máquinas les hice poner una tapa con llave, y la llave la tenía el señor del surtidor. Además debía llevar un registro en donde constara a qué unidad le cargaba combustible, cuánto, a qué hora, quién era el chofer, quien a su vez debía dar la conformidad”, explicó.

Agregó que “el encargado debía pasar un informe diario a un administrativo de Obras Públicas. A fin de mes, yo tenía el informe de cuánto combustible se había gastado”.

“Es completamente injustificado que informen después de tres o cuatro meses. En ese momento no podía haber un desfasaje de ningún tipo. Considero que hay que ajustar los sistemas para que los controles existan esté quien esté, sean quienes sean los funcionarios o los empleados”, dijo finalmente Rayó.

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