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La familia González adelantó que accionarán judicialmente contra el municipio y la fiscalía

Lo manifestaron a LCRegina luego de conocerse el veredicto de los jueces por la causa Cheuquepan-Marcolongo. Si bien Carlos González fue declarado culpable por el trágico choque, lo que no prosperó por el beneficio de la duda fue la causa por desobediencia. Respecto a esto último, desde la familia del imputado se dijo: “En el juicio se comprobó que era todo un invento, que era una mentira que involucró a los inspectores y a la fiscalía”

 

 

Villa Regina – Hace pocos días el Tribunal de Juicio de General Roca declaró culpable a Carlos González por el accidente ocurrido el 20 de enero de este año en avenida General Paz, siniestro vial en el que fallecieron Alan Marcolongo y Eliana Cheuquepan, ésta embarazada de 15 semanas. Además de este veredicto, los jueces también resolvieron que no prosperara la causa por desobediencia en contra del acusado por el beneficio de la duda (ver 2).

Si bien no pusieron objeción respecto al primer hecho, los familiares de González sí mostraron su satisfacción respecto al segundo punto tratado por el Tribunal y en este sentido adelantaron que accionarán judicialmente contra la municipalidad y la fiscalía. “Ahora vamos contra la municipalidad y la fiscal (por Vanesa Cascallares) por daños y perjuicios y por todo el mal que hicieron. En el juicio se comprobó que era todo un invento, que era una mentira que involucró a los inspectores y a la fiscalía”, manifestó uno de los tíos del imputado.

Tras conocerse el veredicto de los jueces, ahora resta esperar a que concluya la feria judicial para que se lleve a cabo la audiencia de cesura, ámbito en el que se conocerá la pena contra González por el trágico accidente (ver 1).

Todo hace prever que tanto la querella como la fiscalía pedirán el máximo de la pena posible para el imputado, es decir, 6 años de prisión efectiva (ver 3). En caso de ser así habrá que determinar si el Tribunal acepta ese monto de pena, si lo reduce o también si considera que debe cumplimentarse bajo la modalidad condicional (libre o en suspenso).

 

 

1 – El veredicto de los jueces por el accidente

 

En la audiencia el juez Tobares anunció el veredicto de culpabilidad y anticipó algunos de los fundamentos centrales que luego se detallarán en la sentencia.

El Tribunal tuvo por probado que González invadió el carril de las víctimas, dejándoles “muy poco margen” de maniobra. También tuvo por probado el exceso de velocidad: según las pericias, conducía a unos 80 km/h por una arteria donde la máxima permitida era de 60 km/h. Los jueces consideraron que de ese dato “surge con claridad la violación del deber de cuidado” que debía respetar el conductor, especialmente por tratarse de la avenida que normalmente se utiliza para unir la ciudad con el río.

Sobre el estado de ebriedad, el Tribunal reconoció un “valor superlativo” a la pericia bioquímica que pudo establecer que a la hora del siniestro, el imputado conducía con entre 2,29 y 2,50 gramos de alcohol por litro de sangre. El art. 84 bis del Código Penal define como agravante autónoma para este tipo de casos la conducción con más de un gramo por litro, por lo que ese extremo de la acusación que sostuvo en el juicio la Fiscal Vanesa Cascallares quedó sobradamente demostrado.

 

 

2 – La desobediencia no prosperó

 

El segundo hecho por el que González llegó acusado a juicio fue por presunta “desobediencia a una orden judicial y atentado y resistencia a la autoridad”. En ese tramo de la acusación fue declarado no culpable, por el beneficio de la duda.

Se indicaba que la noche del 22 de junio de 2019 el mismo hombre, a bordo de una camioneta Renault Express, eludió dos controles de tránsito de la Municipalidad de Villa Regina, sobre la Avenida 9 de Julio, desobedeció todas las ordenes de alto impartidas por los inspectores, aceleró, efectuó una maniobra con la que casi embiste a dos agentes de tránsito y escapó a alta velocidad hasta abandonar el rodado en la calle Liniers del barrio Matadero y ocultarse en una vivienda.

Según explicaron los jueces, pruebas producidas en el juicio apuntaron dos versiones totalmente contrapuestas, sin que pudiera superarse la duda sobre la verdad de los hechos. Por un lado, uno de los varios inspectores municipales afectados afirmó que era González el conductor de la Express y dijo que lo reconoció a pesar de que se encontraba encapuchado. Y por el otro, un joven del barrio Matadero declaró en el juicio haber sido él quien conducía la camioneta; se responsabilizó de haber eludido los controles, haber huido de los agentes municipales y haber dejado la camioneta frente de su vivienda. Su versión fue avalada por algunos testigos del barrio, quienes afirmaron haberlo visto bajar del vehículo esa noche.

Ante ese “amplio margen” de incertidumbre, el Tribunal aplicó las normas convencionales, constitucionales y procesales que obligan a dictar un veredicto de no culpabilidad por el beneficio de la duda.

 

 

3- Pedirán la máxima de 6 años:

¿Qué dice la Ley?

 

La pena que se conocerá durante los primeros meses del 2020 será fijada en base a lo que establece el Artículo 84 bis del Código Penal de la Nación. Éste fue incorporado al Código Penal a comienzos de 2017, mediante la Ley Nacional N° 27.347. La norma agravó las penas para los casos de muertes en siniestros viales cuando ocurren algunas circunstancias especialmente graves. El texto de la norma indica:

  • Será reprimido con prisión de dos (2) a cinco (5) años e inhabilitación especial, en su caso, por cinco (5) a diez (10) años el que por la conducción imprudente, negligente o antirreglamentaria de un vehículo con motor causare a otro la muerte.

 

  • La pena será de prisión de tres (3) a seis (6) años, si se diera alguna de las circunstancias previstas en el párrafo anterior y el conductor se diere a la fuga o no intentase socorrer a la víctima siempre y cuando no incurriere en la conducta prevista en el artículo 106, o estuviese bajo los efectos de estupefacientes o con un nivel de alcoholemia igual o superior a quinientos (500) miligramos por litro de sangre en el caso de conductores de transporte público o un (1) gramo por litro de sangre en los demás casos, o estuviese conduciendo en exceso de velocidad de más de treinta (30) kilómetros por encima de la máxima permitida en el lugar del hecho, o si condujese estando inhabilitado para hacerlo por autoridad competente, o violare la señalización del semáforo o las señales de tránsito que indican el sentido de circulación vehicular o cuando se dieren las circunstancias previstas en el artículo 193 bis, o con culpa temeraria, o cuando fueren más de una las víctimas fatales.

 

En el caso analizado, los jueces consideraron probadas tres agravantes: la alcoholemia, la conducción con culpa temeraria (es decir, con una grave imprudencia que implica la violación de las normas más básicas de cuidado) y por la cantidad de víctimas.



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