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JSRN no acompaña la rescisión del contrato de concesión de la terminal

A través de un comunicado de prensa, la Mesa de conducción local de Juntos Somos Río Negro se pronunció y cuestionó puntos del convenio firmado entre el intendente Carlos Vazzana y el empresario Pedro Nardanone.

 

A través de un comunicado de prensa, la Mesa de conducción local de Juntos Somos Río Negro se pronunció respecto a la rescisión del contrato de concesión de la terminal de ómnibus entre el municipio de Villa Regina y el empresario Pedro Nardanone. El convenio se encuentra en el Concejo Deliberante ya que necesita la aprobación del cuerpo legislativo para que entre en vigencia.

En el texto, firmado por la concejal Claudia Ávila como presidente de la Mesa y Marcela Ávila como vicepresidente, se hace referencia a los términos del contrato de rescisión: pago de $70.000  mensuales a Nardanone desde septiembre de 2018 hasta agosto de 2020, monto actualizable semestralmente; el municipio acepta la terminal en el estado en el que se encuentra, renunciando a realizar cualquier reclamo; las dos empleadas de Franca SRL continuarán prestando servicios bajo las órdenes de la Municipalidad,  quien les reconocerá los años de antigüedad (más de 20 años una de las empleadas y 5 años la otra empleada).

“Ante los términos del contrato desde la Mesa Local nos preguntamos: ¿Por qué los vecinos reginenses debemos pagar una indemnización por la restitución de la terminal cuando la  cláusula décimo quinta del contrato suscripto en el año 1990 (Ordenanza 50/90) preveía que el concesionario de la terminal de ómnibus debía mantener las instalaciones de la terminal en buen estado de funcionamiento y si no lo hacía el municipio podía rescindir el contrato? ¿Lo intimó la gestión actual en alguna oportunidad  para dar cumplimiento a esta cláusula y poder rescindir  el contrato sin indemnizar? ¿Por qué la Municipalidad acepta recibir las instalaciones en el estado deplorable en el que se encuentran si en la cláusula Octava del contrato suscripto en el año 1991 (que contenía cláusulas adicionales al contrato del año 1990) indican que el adjudicatario debía restituir al municipio el inmueble en óptimas condiciones de mantenimiento? ¿Cuánto nos va a costar a los reginenses las refacciones y  reparaciones que debió realizar Nardanone? ¿Están previstos en el presupuesto municipal esos gastos? ¿Utilizarán a la Terminal como una justificación para incorporar a la planta de personal municipal a nuevos funcionarios y administrativos?”, dice el texto.

Considera que “no han brindado aún a la comunidad información respecto a cuáles serían los gastos fijos administrativo mensuales ni la proyección de ingresos, ni a quienes designarían como responsables de la administración y de las obras a ejecutar”.

“El adjudicatario actual de la terminal debe entregar el inmueble en las condiciones edilicias convenidas en las cláusulas del convenio que se suscribió en los años 90,  no  corresponde que  afrontemos  los gastos de refacciones y acondicionamiento todos los reginenses, con el pago de nuestras tasas. Todos anhelamos una terminal de ómnibus funcionando en condiciones adecuadas y estamos hartos de tener  una terminal en las condiciones deplorables en la que se encuentra, desde hace ya mucho tiempo, pero ese anhelo no debe dejarnos a merced de negociaciones leoninas donde los beneficios son para los privados y las pérdidas las vamos a afrontar todos los vecinos”, sostiene.

Finalmente señala: “Por último, apelamos a la conciencia ética y moral de la concejal Marisa Bonjour para que se abstenga de votar en el tratamiento de aprobación del contrato en el Concejo Deliberante, considerando el grado de parentesco que tiene con quien hoy administra la terminal de ómnibus”.