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“Fueron segundos de mucho temor porque estaban armados y no sabés cómo pueden reaccionar”

Lo dijo una comerciante de las 201 Viviendas luego del robo a mano armada sufrido anoche. Tras reducir a un repartidor y apuntar en la cara a una empleada, siempre con las armas de fuego, los malvivientes huyeron con dinero en efectivo

 

Villa Regina – A raíz de los hechos de inseguridad en ese sector de la ciudad, desde hace tiempo una comerciante del barrio 201 Viviendas decidió atender su local con las puertas cerradas durante la noche. Sin embargo, esta medida no fue suficiente para dos sujetos que anoche aprovecharon la llegada de un repartidor para ingresar con fines de robo a un comercio ubicado sobre calle Italo Raffaelli.
“Creo que venían siguiendo al repartidor (de PepsiCo) y aprovecharon que por unos segundos la puerta de mi comercio quedó abierta para entrar. Lo primero que hicieron fue apuntar con el arma en la cara de mi empleada y reducir al repartidor para exigir la entrega de dinero”, comentó Silvina, la propietaria del mercado a LCRegina.
El ingreso al comercio se produjo minutos después de las 20 horas y fue protagonizado por dos sujetos desconocidos quienes presentaban el rostro cubierto y portaban armas de fuego.
Tras golpear al repartidor para obligarlo a que se arrojara al suelo, uno de los malvivientes le sacó las llaves del camión y una suma de dinero en efectivo que rondaría los $5000. En el mismo momento el otro sujeto apuntó con el arma sobre el rostro de la empleada para apoderarse de la caja y alzarse con la recaudación, cuyo monto se aproximaría a los $2000.
“Fueron segundos de desesperación, de mucho temor porque estaban con armas y no sabés cómo pueden reaccionar. Tuve mucho miedo por mi empleada y el joven repartidor y también me desesperé cuando vi como lloraba y lo asustada que estaba mi hija que tiene 2 años. Es una situación que no se la deseo a nadie”, describió Silvina.
Una vez que los malvivientes se apoderaron del dinero huyeron a pie del local y fue allí que la comerciante logró dar aviso a la policía, “la cual llegó de inmediato”.
“Estamos con mucho miedo, no sé cómo vamos a seguir. La bronca que te da es que uno trabaja muchas horas para hacer una diferencia y a veces te dan ganas de dejar todo porque vivís expuesta y con miedo”, recalcó la comerciante.
Cabe recordar que esta no es la primera vez que un mercado en ese barrio es blanco de la inseguridad. En este sentido la damnificada recordó lo sucedido por otro vecino quien debió cerrar su comercio luego del tercer robo sufrido. “Ya presentía que la próxima víctima iba a ser yo, por eso decidí atender con la puerta cerrada pero parece que nada es suficiente para quienes delinquen”, concluyó.
En diálogo con LCRegina otros vecinos del barrio manifestaron que ya se han registrado otros hechos delictivos en el lugar, incluso en forma diaria observan en actitud sospechosa circular a bordo de bicicletas o motos a personas que no son del lugar. “Hemos pedido seguridad, más recorrido policial pero sólo vienen un par de días y luego no los ves más”, se indicó.