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Contención: el trabajo de los Centros que luchan contra el consumo problemático

Villa Regina – Los Centros de contención para personas que batallan contra el consumo de drogas, jugaron un rol fundamental en medio de esta pandemia por Covid-19. El personal que desempeña tareas en dichos lugares trabajó para asistir a todos los casos y mantener los tratamientos. Dos de los centros de la ciudad que se dedican a esta actividad contaron a LCR cómo trabajan actualmente.

La familia Jesús Buen Pastor que funciona en barrio El Sauce, trabaja con jóvenes que tienen consumo problemático y según manifestó Angel Martinelli, voluntario del equipo, allí buscan tener otra visión en el trabajo con las personas que consumen drogas llevándolo a tareas comunitarias.

“A pesar del funcionamiento del comedor estamos preocupados por cuál es la situación de los chicos hoy en pandemia y cuáles son las limitaciones que la situación nos pone a la hora de seguir con el trabajo y el tratamiento”, dijo.

En el marco de pandemia por coronavirus, Martinelli destacó que la prioridad de los voluntarios fue el comedor. “Realizamos un protocolo apegándonos a las directivas que llegaban desde Nación y desde el municipio, y lo primero que hicimos fue abrir el comedor porque para nosotros esa era la emergencia, allí trabajaron voluntarios y familias del barrio. Ahora ya pudimos empezar con las clases de apoyo y las rondas en la parroquia, pero los primeros dos meses nuestro objetivo fue principalmente el trabajo contra el hambre” señaló.

“Nuestra preocupación nació porque para nosotros la emergencia no es solo sanitaria. Ahora otra vez están en la esquina o en su casas encerrados, sin actividades y sin hacer nada en el consumo y  la única forma en que nosotros trabajamos con ellos es personalmente. Por eso ahora usamos todo un protocolo para los encuentros”, dijo.

Guillermo Ulloa, quien es animador y coordinador del oratorio, contó que se sumó al equipo para  ayudar a los chicos en esta época de pandemia y que finalmente decidió quedarse  como  voluntario fijo. Destacó el acompañamiento de las familias y manifestó que “es una movida muy linda lo que se realiza en El Sauce”.

Por otro lado, Pepe, uno de los chicos que participa de la Familia del Buen Pastor, manifestó que en su caso se supera cada día. “Gracias a los chicos y a mi mamá pude ponerme metas. Cuando sentía abstinencia me ponía a correr y a caminar. Mi experiencia acá fue creciendo día a día. Cuando Ángel me comentó que tenían este grupo me sumé. Estuve en otros lugares donde se trabaja con el consumo problemático de drogas pero me sentía  más cómodo acá, con los chicos que convivo en el barrio. Ellos me salvaron, todos los días venimos a cocinar y tenemos una chacra donde cultivamos y cosechamos para la cocina del comedor. Estoy muy agradecido” relató.

Otro de los centros que trabaja por la misma temática es el Centro de Día que pertenece a la Fundación Vida en Familia. Quien dialogó con este medio fue la responsable del lugar, Evelyn Rodríguez.

(Foto archivo)

“Este tiempo de cuarentena se trabajó a través de los grupo de whatsapp. Tenemos uno con los pacientes y otro con los familiares. Presentamos un protocolo por la tanto ya comenzamos con la atención en el mismo centro con turnos para los chicos como para las familias, pero ha sido una época de muchos cambios y de adaptación”, señaló.

La mujer señaló que en medio de un tiempo tan difícil se ha podido mantener el trabajo con los jóvenes, donde actualmente tenemos 12, y se cree que se va a ampliar debido  a que ya están trabajando nuevamente “y así la gente se anima a más”.

“Estamos contentos porque las personas que asisten al centro toman responsabilidades, eso para nosotros es muy importante. Están haciendo el mantenimiento del lugar, es un trabajo que se hace en conjunto, entre personal, pacientes y familias. Toda la comunidad que forma parte  del centro de día entiende la importancia de trabajo que se hace son los chicos, sus vidas personales y también las responsabilidades que ellos tomen para que se sientan parte”, destacó.

Evelyn destacó: “Mientras manteníamos el contacto de trabajo a través de whatsapp se pudo fortalecer a las familias. Porque no es fácil cuando las familias tienen personas con adicciones en su hogar, además de la situación de cuarentena en particular, de aislamiento y falta de trabajo. Gracias a Dios la contención a las familias ha ayudado mucho para que los pacientes en sus hogares puedan estar relacionándose mejor, aprendiendo más, a convivir, a tenerse paciencia, a pedirse perdón y perdonar”, aseguró.

Por otro lado manifestó que quienes quieran contactarse deben realizarlo a través de la vía telefónica para solicitar una entrevista. “Nosotros trabajamos de una manera en particular porque primero la persona se acerca y manifiesta que está dispuesta a cambiar. Allí se le realiza una entrevista personal. Este es un tratamiento voluntario, la persona tiene que estar dispuesta a cambiar. No alcanza que realice el tratamiento la familia. La ayuda la tiene que pedir el que la necesita”, sentenció.

“Cuando familiares llegan preocupados al centro tratamos de orientarlos para que puedan ayudar en su propio hogar. Y se los invita a participar a los grupos de familia que hoy por hoy se trabaja de forma reducido y por turnos”, dijo.

Además mencionó que desde el centro están trabajando para realizar actividades de asistencia para personas con preocupación, depresión, estrés u otras patologías que se dan en este contexto de pandemia.



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